sábado, 14 de marzo de 2015

Abre los ojos que viene la casta

La verdad es que los españoles tenemos mala suerte. Una mala suerte buscada a conciencia, eso si.

Podríamos ser un país moderno en libertades, avanzado democráticamente y económicamente sano pero lo cierto es que cada vez que se nos presenta una oportunidad para conseguirlo la desaprovechamos.

Por no irnos muy lejos -y con permiso de los historiadores- nuestra historia más cercana nos demuestra la tozudez de nuestra imbecilidad. Partamos, por ejemplo, de las Cortes de Cádiz y pongamos una fecha concreta 1814. Aquellas Cortes modernas y liberales fueron una oportunidad histórica para hacer de España un país de primera que hubiera estado a la vanguardia de la modernidad y que sin duda hubiera aprovechado la Revolución Industrial y el auge del comercio internacional pero preferimos poner a un villano como Fernando VII al grito de !Vivan las Cadenas!.


Reaccionarios PP + PSOE + Ciudadanos
Una nueva oportunidad se nos presentó en 1868 con "La Gloriosa" y el Sexenio Democrático, incluyendo claro está la Primera República. Pero tampoco hubo manera, allí estaba un General llamado Martínez Campos para terminar con todo de nuevo. Somos hasta tal punto masocas que ahí le tenemos puesta una de las calles más importantes de Madrid y una estatua ecuestre en El Retiro (habría que fundirla para hacer cañones).

Y así tuvimos que esperar de 1874 a 1931 para que con la II República tuviéramos una nueva oportunidad para sacudirnos de encima al sistema de castas que ha gobernado España desde siempre.

Una guerra civil y cuarenta años de dictadura más tarde nos llevaron hasta 1978 donde se nos presentó una nueva oportunidad. Empezó bien, pero acabó mal, la élite extractiva, casta o como quieran llamarlo, ganó de nuevo. La única diferencia con otras ocasiones es que nos vendieron como bueno un sistema democrático de bajísima calidad, una democracia subprime. Democrático solo en las formas pero dominada por un puñado de notables de las finanzas que desde sus empresas del IBEX 35 y sus medios de comunicación ponen y quitan gobiernos, candidatos y partidos a base de prensa y televisión.

Pero como ya sabemos, el régimen del 78 empezó a caerse en 2007 con el colapso del sistema oligárquico y caciquil de nuestras instituciones políticas y económicas. Las prebendas, el amiguismo, la falta de igualdad, el sistema económico cerrado para beneficio de la élite y la subordinación del sistema judicial y de los órganos de control a ese poder político-económico hizo de España un país con pies de barro, sin modelo productivo y sin libertad efectiva. La triple crisis política, económica y social estaba servida. Y estalló.

Y de nuevo, ahora, en 2015 se abre la posibilidad de que España se convierta en un país moderno, con una democracia avanzada y de calidad. Tres grandes procesos electorales van a decidir nuestra suerte. Una suerte que ya no se mide en derecha e izquierda, sino entre reformistas y reaccionarios (como ya escribí en este mismo Blog en las entradas España en situación crítica I y II).

La élite de siempre, la casta, ha percibido igualmente el peligro. Lo hizo a partir de 2012 y lo comprobó empíricamente con las Elecciones Europeas de 2014. Y como ya no se estila lo de los generales a caballo para restaurar "el orden natural de las cosas" ahora lo ha hecho a través de los medios de comunicación que ellos controlan porque son suyos. Y así, en tres meses, construyeron a Podemos e hicieron de Pablo Iglesias un héroe  antes de las Europeas para llamar al miedo al grito "que vienen los rojos". Y así, tras las europeas, se dieron cuenta que tenían que construir un "Podemos de derechas" y en tres meses construyeron Ciudadanos, haciendo de Albert Rivera un héroe para llamar a la moderación -por contraste con don Pablo- y matar a Rosa Díez.

Y así ellos, la élite, gana de nuevo. Porque entre los reaccionarios, están PP, PSOE y Ciudadanos y entre los reformistas están Podemos -que es el reformismo inventado por ellos para que la reforma parezca radicalidad y neo-comunista- y UPyD al que han decidido matar por peligroso, por llevarles a los tribunales, por sentar en el banquillo a los suyos, por no querer corromperse, por pedir instituciones independientes, por renunciar a los privilegios, por no querer darles dádivas, por defender la igualdad de todos los españoles ante la Ley, con los mismos derechos y obligaciones. En definitiva, por ser libres, por no tener dueño y por debernos solo a quien queremos servir, a los españoles.

No se engañen, la batalla que estamos jugando es la de la libertad y la modernidad frente al "todo debe seguir igual". La batalla se libra en las urnas y en los juzgados y los números cantan por sí solos PP + PSOE + Ciudadanos = 0 denuncias a la casta. UPyD = 26

Si esta vez tampoco aprovechamos el paso del tren de la historia nos veremos obligados a ver pasar la historia otra vez ante nosotros a saber por cuántos años. La modernidad, la libertad y la igualdad frente al viejo !Vivan las cadenas! (ahora de televisión), una suerte de neo-restauración 3.0.

Ya lo dice el conocido aserto: "Quien no aprende de su propia historia está condenado a repetirla".

Abre los ojos.


UPyD = 26 vs. PP + PSOE + Ciudadanos = 0